Página Negra Aristóteles Onassis: El griego de oro
Como salido de la caja de Pandora, acumuló una cordillera de billetes y con ellos salió de compras por el mundo: barcos, hoteles, casinos, aviones, yates, islas y mujeres; una de ellas fue Jackie Kennedy, la viuda de América, que lo desplumó con sus extravagancias y desplantes.
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Todos saben que a las mujeres les gustan los hombres altos y guapos. Pero este era chiquitillo y feo…solo que estaba parado sobre una montaña de billetes.
Padecía de un extraño mal: bulimia mujeril, o en lenguaje vernáculo, era un “langaruto” que tuvo todas las que pudo comprar y por su ingle pasó desde Evita Perón –previo peaje de un donativo para sus descamisados– hasta la joya más rutilante del momento: Jacqueline Bouvier, viuda de Kennedy.
Fue la relación perfecta. A ella le fascinaba el dinero y a Aristóteles Sócrates Onassis lo encandilaban los apellidos. Y es que el mejor momento para cortejar a la viuda es cuando regresa del funeral.
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